Los avances de la ley del solo sí es sí

Pocas leyes han sido tan comentadas por la sociedad en general como lo ha sido la reforma de los delitos contra la libertad sexual (LO 10/2022, 6 de septiembre).

Vicente Magro, Magistrado del Tribunal Supremo (Doctor en Derecho) ha explicado en el 19º Congreso sobre la violencia contra la mujer que ha organizado Diputación de Alicante el 17 y 18 de noviembre, algunas interesantes cuestiones que comparto a continuación:

El ámbito de aplicación objetivo de esta Ley Orgánica comprende, las violencias sexuales, entendidas como cualquier acto de naturaleza sexual no consentido o que condicione el libre desarrollo de la vida sexual en cualquier ámbito público o privado, incluyendo el ámbito digital.

Ideas básicas de la reforma:

  • Se elimina la distinción entre agresión y abuso sexual, considerándose agresiones sexuales todas aquellas conductas que atenten contra la libertad sexual sin el consentimiento de la otra persona.
  • Se introduce expresamente como forma de comisión de la agresión sexual la denominada “sumisión química” o mediante el uso de sustancias y psicofármacos que anulan la voluntad de la víctima.
  • Se introduce la circunstancia cualificatoria agravante específica de género en estos delitos, aunque solo referido a la relación de pareja o ex pareja.
  • Se introducen aspectos relevantes como la responsabilidad de las personas jurídicas y con ello la necesidad de mejorar los programas de compliance en delitos contra la igualdad, la suspensión de la ejecución de penas en los delitos sexuales y la necesidad de introducir la reeducación en los mismos mediante la obligación de derivar a los penados con pena suspendida a estos programas y los delitos de acoso, incluido el acoso callejero, destacando la reforma del delito de stalking.
  • El art. 18 se trata la necesidad de la detección y respuesta en el ámbito educativo, pero porque en este ámbito los protocolos de detección que también se recogen en el art. 32 de la LO 8/2021, de 4 de Junio que permiten saber si un menor es víctima de violencia sexual, sobre todo en su hogar son sumamente eficaces.
  • Se introduce la particularidad de que en los interrogatorios, el juez/a o presidente/a del Tribunal se cuide de evitar y declarar impertinentes preguntas en materia de la intimidad  sexual de la víctima, como si fuera ella la culpable del delito contra la libertad sexual del que lo ha sido, evitándose un sufrimiento a la misma y una segura victimización secundaria.
  • En las sentencias condenatorias por delito de matrimonio forzado, además del pronunciamiento correspondiente a la responsabilidad civil, se harán, en su caso, los que procedan en orden a la declaración de nulidad o disolución del matrimonio así contraído y a la filiación y fijación de alimentos.
  • El que, sin consentimiento de su titular, utilice la imagen de una persona para realizar anuncios o abrir perfiles falsos en redes sociales, páginas de contacto o cualquier medio de difusión pública, ocasionándole a la misma situación de acoso, hostigamiento o humillación, será castigado con pena de prisión de tres meses  a un año o multa de seis a doce meses. Esto será considerado como falsedad de archivo electrónico.
  • Será castigado con la pena de prisión de tres meses a dos años o multa de seis a veinticuatro meses el que acose a una persona llevando a cabo de forma insistente y reiterada, y sin estar legítimamente autorizado, alguna de las conductas siguientes y, de esta forma, altere el normal desarrollo de su vida cotidiana:

En el delito de acoso se sustituye con acierto la referencia del actual art. 172 ter de que los actos de acoso alteren de forma grave la vida cotidiana de la víctima, por la circunstancia de que la altere “de cualquier modo”.

Se rebaja la exigencia que había introducido el adjetivo grave para permitir que pueda calificarse el hecho como delito de acoso si por el carácter de la conducta desplegada se deduce que ello provoca una alteración de la vida de la víctima de cualquier modo, y sin exigirse la gravedad de esa afectación a su vida.

Respecto al acoso callejero, donde la Ley anterior no citaba nada, esta nueva Ley también refiere que se impondrán las mismas penas a quienes se dirijan a otra persona con expresiones, comportamientos o proposiciones DE CARÁCTER SEXUAL que creen a la víctima una situación OBJETIVAMENTE humillante, hostil o intimidatoria, sin llegar a constituir otros delitos de mayor gravedad (gestos obscenos, expresiones hirientes a la víctima, o ya directamente una proposición sexual).

Será castigado con la pena de prisión de uno a cuatro años, como responsable de agresión sexual, el que realice cualquier acto que atente contra la libertad sexual de otra persona sin su consentimiento. Sólo se entenderá que hay consentimiento cuando se haya manifestado libremente mediante actos que, en atención a las circunstancias del caso, expresen de manera clara la voluntad de la persona. El consentimiento debe vislumbrarse, en consecuencia, mediante actos, gestos o manifestaciones o expresiones que denoten que admite el contacto sexual. El silencio no es sí. El contacto sexual previo no habilita hacerlo PARA SIEMPRE CUANDO QUIERA EL AUTOR (es decir, que anteriormente haya habido relaciones sexuales consentidas no quiere decir que haya “carta blanca”). Exigencia de consentimiento reiterado cada vez que el hombre planteé tener relaciones sexuales con la mujer.

Si no existe el consentimiento, la libertad sexual de la víctima está por encima de las interpretaciones subjetivas que pueda llevar a cabo el agresor, ya que “no está legitimado para interpretar sobre la decisión de la mujer”, sino a preguntar si desea tener relaciones sexuales y  no forzarle directamente a tenerlas.

Se entiende que hay agresión sexual cuando: se emplee violencia, intimidación, abuso de una situación de superioridad, cuando la víctima tenga anulada su voluntad y/o se encuentre privada de sentido. (El anterior art. 178 CP exigía solo violencia o intimidación). Los que se realicen cuando la víctima tenga anulada por cualquier causa su voluntad (hasta la fecha estas conductas se integraban en el art. 181.2 como abusos sexuales y ahora pasan a ser agresión sexual (VIOLACIÓN) por el aprovechamiento de la debilidad en la que se encuentra la víctima para tener contacto sexual con ella el autor. Es decir, si una mujer está bebida (aunque no exista intimidación o violencia) se considerará agresión sexual porque el agresor ha aprovechado la situación.

Artículo 179. Cuando la agresión sexual consista en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de miembros corporales por alguna de las dos primeras vías, el responsable será castigado como reo de violación con la pena de prisión de cuatro a doce años.

La situación se agravará cuando: los hechos se cometan por la actuación conjunta de dos o más personas; haya una agresión sexual violenta;  los hechos se realizan a una persona en situación vulnerable en cuanto a su edad, posible discapacidad, etc; se realizan a pareja y/o ex pareja; relación de parentesco o de una relación de superioridad hacia la víctima; utilice armas y/o haya drogado a la víctima. Si concurren varias de estas circunstancias aún será más grave.

  • Si el culpable de un delito se hubiera prevalido de su condición de autoridad, agente o funcionario público, también será inhabilitado de 6-12 años.
  • Si hay intimidación, abuso de superioridad o vulnerabilidad de la víctima en actos online será SEXTORSIÓN. Además, se pedirá la retirada del conenido en el minuto cero de la denuncia.
  • El título IV recoge el derecho a la asistencia integral especializada que incluye centros de crisis 24 horas que puedan brindar a estas mujeres una atención psicológica, jurídica y social bajo un prisma de urgencia y atención permanente.

Como resumen cabe destacar que esta Ley supone un cambio de paradigma porque pone a la víctima en el centro.

Y, sobre la polémica relacionada con la redución de algunas pensas, tal y como apuntan algunas personas expertas, cuando se hizo la Ley no se reprodujeron normas que ya estaban en el ordenamiento y que habían sido interpretadas de manera inequívoca por los tribunales de justicia. Tal vez el legislador debería haber contemplado esta circunstancia y haber reproducido la Disposición Transitoria del Código Penal.

Como dice María Naredo “cada vez más Audiencias están negando la revisión de las penas y cada vez más fiscales están oponiéndose a la revisión. El Supremo aún no se ha pronunciado sobre esto y habrá que esperar”.

Foto: epe

Información (material descargable): congresoviolenciamujer

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